Las cloacas de las ‘startups’ españolas: gastos extravagantes y sociedades pantalla

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Las empresas emergentes españolas no están exentas de las prácticas deshonestas que han llevado a cabo algunos empresarios y políticos de nuestro país. Cuando fluye el dinero, da igual que provenga de accionistas, subvenciones o rondas de financiación. Es una tentación demasiado grande para no darse un pequeño homenaje. Luego, ya tocará mirar las cuentas. No es algo generalizado pero sí, en el mundo de las startups también ocurre.

“Una pequeña parte de emprendedores, cuando les llega el dinero, y a medida que progresa la startup, piensan algo así como ‘tengo 500.000€ en una cuenta, si me gasto un poco en el nuevo iPhone no se va a notar“. Y ahí empieza la espiral, si realmente nadie “lo nota”, los gastos y la extravagancia van en aumento”, apostilla Mario (nombre ficticio). Mario lo sabe de primera mano porque hace unos años estuvo involucrado en una startup proveedora de WiFi cuyo nombre prefiere que permanezca en el anonimato. “En la mayoría de casos se quedan en gastos puntuales más o menos extravagantes, pero en algunos se convierte directamente en un fraude al inversor, de forma calculada y consciente, y con volúmenes de dinero muy elevados”, asevera este ingeniero.

Mario ha podido ver de todo en los años en los que ha estado vinculado al mundo de las startups. Desde cenas de 500 euros a gastos que iban a los 2.000 en cosas como joyería, peletería, recambios de coche o gadgets. Como prácticas comunes también ha vivido el que algunos emprendedores pasaran gastos personales como si fuesen de empresa y los viajes en business y el alojamiento en hoteles 5 estrellas “sin justificación”.  Pero esto es pecata minuta. En la categoría de ‘estafa’ habla de empresas que se montan ya con un plan establecido para defraudar a los inversores y presentar business plans con el mecanismo de fraude ya pensado, la adquisición de coches, motos o incluso propiedades, falsear datos contables y resultados o la creación de entramados de empresas y el desvío de fondos de la principal para las actividades de las mismas.

Hay muchas maneras en que las startups pueden abordar a un inversor, pero está claro que hacerlo por Facebook o en un baño no es una de ellas

Este último caso es el que presenció Lorenzo (nombre ficticio para proteger a la fuente) durante los años en los que trabajó para una startup madrileña del ámbito legal. El despacho formaba parte de un grupo de empresas en las que incluso había una asociación sin ánimo de lucro y que estaban radicadas todas en la misma ubicación, en el propio domicilio del fundador. Cuando una de las sociedades empezó a tener problemas económicos, fue cuando las malas prácticas se dispararon y el dinero se comenzó a mover entre unas empresas y otras. En la startup donde trabajaba Lorenzo “cobraban 25 personas no empleadas por la misma, incluida la mujer del emprendedor”. El CEO incluso usaba las tarjetas de la compañía para hacer gastos personales, como comprar los pañales de su hija y la comida de su casa.

Hasta entonces la empresa para la que trabajó Lorenzo había disfrutado de algunas ‘ayudas’. “Participábamos en bastantes concursos públicos y muchos nos eran otorgados gracias a contactos y conocimientos que nos remitían desde los amigos de los padres del emprendedor”. Nuestro confidente nos cuenta que esta persona era hijo de un diputado y tenía facilidad para conseguir este tipo de favores.

Los paraísos fiscales también les gustan a los emprendedores, no solo a los deportistas, actores, políticos y banqueros. Mario pudo presenciar “el presentar un business plan para obtener una inversión de 1.5M€ habiendo ya establecido un plan de empresas ficticias en Londres y Suiza, cuentas opacas en Suiza y Belize, y el sistema de facturas falsas y pagos para sacar fondos de la startup, así como el reparto del “botín”.

De unicornios y prácticas que huelen a cuerno quemado

Unicornio En Paro es una cuenta de Twitter creada hace unos meses que se dedica a criticar al ecosistema de startups español y a sus protagonistas, sin dejar títere con cabeza. Nadie sabe con certeza quién se esconde detrás de este perfil anónimo que se ha convertido en una suerte de Wikileaks del mundo de las startups de nuestro país, ya que en ocasiones filtra información referente a algunas prácticas deshonestas de fundadores de empresas emergentes. Quien está detrás es alguien con años de experiencia en el sector y buen conocedor de las cloacas del mundo startupero.

“Pecados y pecadores te podríamos decir muchos. Nos viene a la cabeza Verse en Barcelona, que no tiene usuarios ni revenue, pero tiene oficinas mirando a la Plaza de Cataluña, y un músico que viene a tocar el piano para el equipo todos los días además de su correspondiente sala de videojuegos”, cuenta Unicornio en Paro.

“En Tuenti siempre ha habido excesos, Félix y Zaryn no se cortaban a la hora de romperte el móvil contra el suelo porque era un modelo del año anterior, y acto seguido darte dinero para que te comprases otro de última generación”, señala esta especie de justiciero del ecosistema de las startups. En relación a la antes red social y ahora OMV, tiran del hilo hasta uno de sus primeros inversores y ex presidente del Consejo de Administración, Bernardo Hernández. “En Ermes se pagaron sueldos de seis cifras a programadores que no tenían edad para beber alcohol, llevándolos en primera clase a Nueva York. Cerraron tres meses después”, aseguran.

Bankia y su plan de incubar y acelerar startups ha tenido un gran éxito y sirve para suplir parte de las carencias de la entidad.

Tampoco se salva del dedo acusador una de las startups españolas con mayor valoración. El marketplace de compraventa de productos de segunda mano entre particulares también habría hecho algunos gastos desorbitados, de acorde a este usuario de Twitter. “En Wallapop el equipo directivo se fue una semana a NY, todos los gastos pagados, el día después de cerrar la ronda de 100 millones. El viaje salió por 150.000 euros para 6. Divide para sacar el gasto por persona y día”, invita.

Para Unicornio en Paro hay algunas empresas emergentes españolas que se llevan la palma por ser “un paradigma de la ingeniería financiera”, como Glovo. “Su CAC es de 18€ y su LTV es de 9€. Súmale los costes operativos y no se entiende cómo van abriendo ciudades por Europa, algo tendrá que ver que hayan despedido ya dos CFOs”. Fever también ha sido objetivo de sus tweets. Hace unos meses publicaron una lista bastante completa con algunas de las maniobras de la compañía. “En cuanto se fue Pep Gómez la nueva directiva empezó a pintar números y a concederse paquetes de acciones a mansalva”, aseveran.

No obstante, para este tuitero (o tuiteros) anónimo, Jinn sería “el peor caso de management financiero de Europa”. Recordamos que esta empresa dedicada a la entrega de comida y cualquier cosa (en su momento sus pedidos estrella fueron el tabaco, el alcohol y los condones) a domicilio ha salido a la palestra recientemente por la precariedad de sus contratos a repartidores y sus despidos masivos. Unicornio en Paro afirma que “empezaron sin nada, le levantaron 80K a Alberto Cuevas y lo fueron timando para sacarle más pasta para pulirse en fiestas. Luego mintieron de una forma legendaria hasta el punto de programar un mock-up del dashboard de métricas para pasar el due diligence de Samaipata”.

Unicornio considera que la mayor extravagancia de las startups consiste en la contratación de “plantillas completamente sobredimensionadas y sobrevaloradas”. La dinámica siempre es parecida y se repite en todas partes. “El equipo fundador, que ha trabajado mucho hasta que levanta la ronda, de repente se encuentra con que ya no necesita hacer las cosas que no quieren. Basta con contratar a alguien que lo haga por ti. Y en ese sentido se pagan auténticas burradas por profesionales recién salidos de la universidad para que trabajen sin ninguna estructura ni estrategia. No tiene sentido pasar de ser lean a ser Telefónica”, critica el Julian Assange de los emprendedores.

Haciendo escuela del fraude

Noelia (nombre ficticio) ha trabajado para una empresa ubicada en Barcelona dedicada a la creación de startups y orientada a jóvenes provenientes de grados formativos. Su modelo de negocio parece estar claro: se basa en lucrarse usando la ilusión de estos futuros emprendedores. Afirma que se les prometen préstamos Enisa, mentorización, networking con inversores, apoyo técnico y un largo etcétera, pero todo eso esconde una letra pequeña bastante fea. Cuando cobran las ayudas tienen que proporcionar una cantidad bastante elevada al centro. Además, deben realizar la Garantía Juvenil. “Les obligan a decir que no están trabajando o estudiando aunque sea mentira, para que se la concedan y así ellos cobrar las ayudas destinadas a los programas de Garantía Juvenil. Muchos de ellos han estado meses sin contrato, sin cobrar nada, y con muchas promesas vacías de por medio”, cuenta.

A los jóvenes les hacen firmar papeles tipo ‘recibí’, indicando que han cobrado un sueldo en mano que nunca han llegado a obtener

Además, Noelia asegura que a los jóvenes les hacen firmar papeles tipo ‘recibí’, indicando que han cobrado un sueldo en mano que nunca han llegado a obtener “Supongo que la compañía lo hace para limpiarse las manos en caso de una inspección”. Incluso habrían llegado a hacerles a los chavales carteles de Visitante para que se muevan por el edificio. “Son para que los lleven colgados en caso de una inspección y así desvincularlos de la empresa”.

Esta sociedad, según la afectada, habría llegado a falsear la impartición de unos cursos con la Cámara de Comercio de la Ciudad Condal que nunca se han llegado a realizar a cambio de unas subvenciones. “Ya vino un inspector a pedir documentación. El propietario y director de la empresa, contactó en este caso con unos conocidos que tiene en la Cámara de Comercio de Barcelona, para que declararan que estos cursos se habían realizado en las instalaciones de la Cámara”, indica.

Perjuicios a proveedores

Si se tira de la manta, se puede llegar bastante lejos. Muchos de los afectados por este tipo de prácticas son los proveedores de estas empresas emergentes, que han proporcionado servicios a las startups de manera externa. Eulalio (nombre ficticio) se puede englobar en esta categoría, por llamarla de alguna manera. En su caso se vio perjudicado por los impagos de facturas y casi le cuesta el cierre de su negocio, que tuvo que reflotar pidiendo un préstamo. Cuenta como Nonabox, una startup que envía cajas para madres que fue fundada por la hasta hace unos meses presidenta de la Asociación Española de Startups, Izanami Martínez, y adquirida por eShop Ventures “seguía ocasionando gastos a decenas de proveedores sin saber si podía hacer frente a estos”.

Eulalio relata como Martínez abrió una web “cuando todo se fue al carajo” para buscar trabajo al equipo de Nonabox y cuando ella se colocó “dejó a su equipo en la estacada y sin cubrir sus nónimas”. Para el afectado “se debe decir claramente que esta persona no es que se haya equivocado, sino que siguió contratando los servicios de terceros y no tenía para pagar las nóminas, y abandonó la empresa y a su equipo tan pronto como pudo. Eso no es emprender- opina- eso es ser caradura, sinvergüenza y sin honor a la palabra que firma contratos, aunque diga que los que tenían que hacer frente al tema desde el momento de la venta eran los de eshops, otros iluminados que se comieron un marrón de mucho cuidado y al final están a punto de cerrar”.

El caso de Alejandro (nombre ficticio) se parece al de Eulalio aunque su deuda es bastante inferior al del anterior. Durante una temporada estuvo suministrando contenidos a Neupic, una plataforma fundada por los hermanos Ussía que servía de enlace entre la demanda de los medios de comunicación con la oferta de periodistas y fotógrafos. El proyecto, que se había vendido como la panacea de los medios, hace meses que se fue a negro y también dejó de actualizar sus redes sociales. El tweet fijado en su perfil de Twitter aún indica que están “en obras” y que volverán “en breve”.

El afectado comprobó como algún tiempo después de haber emitido la factura por los trabajos realizados vio como su web estaba caída. “Como ya estaba un poco mosca hice una simple búsqueda en internet: ‘neupic no paga’ y encontré un tweet de una persona que había tardado 7 meses en cobrar unos trabajos. Contacté con él y me comentó que eran unos impresentables, etc.  A partir de ahí empecé a presionarles para que me pagaran y conseguí que soltaran una cantidad que curiosamente se parecía mucho a la parte del IVA de la factura”, narra Alejandro.

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El creador de contenidos expresa como durante seis meses tuvo un intercambio de mensajes con el CEO de Neupic, Alfonso Ussía. “Fueron constantes las promesas incumplidas y todo tipo de mentiras. “Me contaba chorradas sobre próximas ampliaciones de capital que nunca llegaban, acuerdos fantasmas que nunca ocurrían, fechas en las que me aseguraba que me iba a pagar cosa que nunca hizo, etc. Al final logró pagarme 200€, de milagro, porque se equivocó de número de cuenta”, ironiza.

¿Una lista negra de emprendedores?

¿Debería saberse qué fundadores han delinquido públicamente o llevado a cabo prácticas poco éticas? Mario cree que aunque la Ley de Segunda Oportunidad dan la posibilidad de empezar de nuevo, “cosa que un emprendedor que ha cometido un delito puede hacer”, las prácticas que ha llevado a cabo deberían ser conocidas por toda la comunidad inversora. Nuestro confidente reclama a los inversores que compartan más información o experiencias sobre fraudes o gastos extravagantes con el fin de “evitar que puedan hacerlo con otro inversor. En mi caso, muchos inversores a los que cuento cosas no tenían ni idea de lo que había pasado con alguien que están tratando actualmente”.

Unicornio en Paro cree que el boca a boca sí funciona para identificar a los emprendedores que llevan a cabo argucias de este tipo. “Este mundo es muy pequeño, todos nos conocemos. Si la cagas no pasa nada. Pero si desfalcas no levantas ni una chapa en lo que te queda de vida”, sentencia.

Los emprendedores pueden verse superados por ciertas circunstancias económicas, eso es algo normal en el mundo de los negocios. Y también aprender de sus errores. Sin embargo, los que delinquen o se sirven de estrategias de moralidad dudosa motu proprio sí que suelen ser reincidentes y operar de manera parecida, por lo que al final acaban saliendo a la luz en un momento u otro y todo el mundo sabe quiénes son. “Al final, las empresas actúan acorde a su cultura, y la cultura nace del emprendedor. Un tío serio montará una startup seria y trabajará bien y con limpieza. Un bala perdida hará gitanadas hasta que se le acabe el dinero”, concluye.

*** Actualización 27/09: Desde la agencia de comunicación de Verse se han puesto en contacto con nosotros para desmentir que la startup cuente con un músico particular ni una sala de videojuegos. “Es cierto que hay un piano de pared (y una guitarra) para que los empleados toquen. No es cierto que tengan un músico que venga a tocar el piano para el equipo (aunque hay empleados que sí saben tocar)”. Asimismo, entienden que no hay nada malo en contar con una oficina en dicha ubicación y que eso no demuestra que sea un gasto disparatado o desorbitado.

La compañía también asegura que Verse sí que tiene una base de usuarios alta, aunque no nos han facilitado cifras oficiales ni nos han aclarado el número de usuarios activos al mes del que disponen.

Desde la agencia de la startup de pagos señalan igualmente que la firma está en vías de facturar y que en este momento obtienen una cantidad en el caso de que se haga un pago a alguna otra divisa, en los cuales se cobra una comisión. Tampoco nos han facilitado datos al respecto. “En cuanto al revenue, la compañía recibió una última ronda de financiación de 20 millones de dólares en abril y, entre otros aspectos, se utilizarán para desarrollar un sistema de pagos que permita a la app comenzar a trabajar como pasarela de pagos en comercios, lo que llevaría a monetarización y revenues”, aseveran.

Fuente: Las cloacas de las ‘startups’ españolas: gastos extravagantes y sociedades pantalla

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